• July 6, 2020

Que Promesa se cumple en el dia de Pentecostés?

Se cumple la promesa de Jesús hecha el día de la Ascensión a los apóstoles de que recibirán una fuerza, la del Espíritu Santo, que descenderá sobre ellos para convertirlos en sus testigos llevándole a Él hasta el último confín de la tierra.
Esta fuerza del Espíritu se manifiesta en sus efectos: las maravillas de Dios son proclamadas y escuchadas por todos. El Espíritu construye así la Iglesia naciente como un lugar donde damos a conocer a Dios. Es esta figura eclesial de comunión, concordia y comunicación la que nos trae el Espíritu Santo.
Los discípulos no guardamos para sí el regalo recibido: cada uno llevamos en nuestra vida el símbolo de la predicación apostólica. El don del Espíritu nos es comunicado a cada uno como a los discípulos en el día de Pentecostés. Este don del Espíritu nos es dado para comunicarlo. La Iglesia es verdaderamente apostólica como cantamos en el Credo: se basa en el testimonio de los Apóstoles. Cada uno de nosotros, en el lugar específico que ocupa como miembro del cuerpo de la Iglesia, está llamado a ser apóstol, a testificar la obra de Dios en su vida, con palabras y obras. Es ser testigos de Cristo hasta lo último confín de la tierra.
Esta fiesta de Pentecostés nos lleva a un comienzo siempre nuevo. Estamos en este mundo para contar las maravillas de Dios. Cuando recibimos el don del Espíritu formamos un solo cuerpo con Cristo porque somos frutos de la cosecha del Reino. Llevar el mensaje de salvación hasta los confines de la tierra implica llevarlo a los que no conocen a Cristo, a los que tienen una fe tibia, a los que están alejados de la Iglesia, a los que creían pero se han abandonado de la fe, a los que se encuentran en la oscuridad y en sombra de muerte… todos ellos y muchos más tienen el derecho de recibir el Evangelio.
El día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre María y los discípulos y permaneció con ellos para siempre. Lo hace hoy también individualmente con cada uno de nosotros como lo hizo el día de nuestro bautismo, para hacernos a la vida de Dios. Las aguas transparentes de nuestro bautismo estaban bendecidas por la gracia de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que quieren darnos su vida eterna. Pero las aguas de nuestro bautismo pueden convertirse en aguas estancadas, las de la rutina y el olvido de Dios, o incluso estar cubiertas de aguas fangosas, la de la mediocridad y el pecado.
Hoy es un día propicio para pedirle al Espíritu Santo que venga y agite las aguas de nuestro bautismo para renovar en el corazón la vida de Dios que recibimos cuando fuimos bautizados. Ningún obstáculo puede detener la obra de Dios porque como seguidores suyos hoy el don del Espíritu Santo viene a nosotros.
Hoy Jesús Resucitado se nos manifiesta, se hace presente en medio de nosotros y nos concede el don de su Espíritu para mantener vivo y activo el recuerdo de su presencia. Hoy, Jesús derrama sobre nosotros su Espíritu en un nuevo Pentecostés y solo por esto es un día de inmensa alegría, bendición, alabanza y motivación para la acción.

Rosy Armendariz

1 Comments

  • Excellent post muy interezante espero ver mas muy pronto

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