Meditaciones Peregrinas

Recreando el Viejo Bus de madera (3)

La Chiva Santandereana 3

A veces creo mis monólogos personales,  Y no sé si me pase sólo a mí pero empiezo a hablarme a mí mismo,  porque es tan necesario expresar aquello que se lleva dentro. 

 estos días con todo la  alharaca en torno a la pandemia y a la distancia social Me he preguntado cuánto va a durar todo esto,  si a lo que nunca me he logrado acostumbrar,  es a la distancia.  

 algunos días me despierto tan feliz,  cuándo en mis sueños pego esos viajes en el tiempo,  Qué son tan reales,  tan vividos,  que incluso Aunque algunos dicen que no se pueden soñar los olores el sólo hecho de estar allí crea todo un perfume de pasado.

Saben ustedes lo que es un sueño recurrente?  son aquellos lugares a los que volvemos una y otra vez,  y  son hermosos cuando llenan un vacío que hay en el alma por la tierra que extrañamos o por el tiempo que no vuelve atrás.

Empece este proyecto justamente por eso.  Del camino de gambita a la 45a,  varios lugares son tan míos porque están en mi recuerdo y en mis sueños. no necesito poseerlos materialmente porque ya los poseo,  Como aquella casa vieja de quebrada seca,  A la que papá me llevaba cada  martes por la tarde cuando preparaba su viaje con aquellos hombres de Ruana… por cierto no vilvi a ver tantas ruanas, pero son parte del paisaje de mis profundos recuerdos.  

 Los Meloteros…  alguna vez escucharon hablar de ellos?  Yo si. Al parecer hoy son sólo personajes de leyendas,  de historias no contadas,  las raíces de muchas  de esas nuevas generaciones que se mueven hoy por la carretera de gámbita son hijos de los meloteros, aquellos Aventureros que llegaron hasta la Tierra Fría a continuar una tradición de comerciar desde la frontera Guane con aquellos muiscas del cacicazgo de tundama.

Pero Este será un capitulo que contar en otro atardecer.

Tuve la dicha de viajar a tantos lugares en las Chivas, Cuanto más lejos y perdido en la montaña estuviera aquel pueblito tanto más temprano nos aprestabamos para el viaje. Nos hemos vuelto tan individualistas que quizá por eso las nuevas generaciones sueñan el comunismo,  pero en aquellas épocas todo era común.  la chiva era el bus de todos,  y Don Luis Guerrero era el amigo de todos el chofer de todos.

Los carros tenían nombre no como hoy Qué son unas máquinas muy cómodas pero sin nada de personalidad.  pero aquella Chivas debían ser llamadas por su nombre.

Mamá se levantaba bien temprano mucho antes que todos lo demás, sin despertador sin alarma sin un teléfono inteligente que actualizar a la hora, era la romería o el viaje a bogotá a ver las tías.  desde muy temprano sacaba aquel mantel de flores rojas,  era un mantel especial que delicadamente colocaba en el fondo del canasto y luego,  no sin antes pasar por aquella estufa de leña un par de hojas de plátano cortadas la noche anterior,  las colocaba en el fondo. De lo que sería el piquete, y encima de esas hojas olorosas a naturaleza viva, una gallina muy bien adobada, de esas que sabían a campo porque madrugaban a desayunarse bien,  yuca papá y huevos cocidos. Siempre andaba atento a la rabadilla, que sabor más delicioso, una combinacion, entre huevo, el jugo de las sales marinadas, y ese sabor de la puel de lpollo dorada entre tozons antes de ponerla en el canasto. Mamá anudaba el avío, ese nudo que sólo veo hoy en los regalos de Navidad porque ya ni siquiera los tamales se toman la molestia de hacerles un amarrado  como antaño.

De pelados,  esa sensación era mágica entresueño y el letargo de ese despertar,  todo empezaba a romper poco a poco  el silencio de la noche.  el cielo por un par de minutos empezaba a mostrarnos ese azul profundo,  los pájaros a despertar a sus polluelos y nosotros Ah no querer dejar esa cobija de retazos, la de lineas rojas y azules o la de los 4 tigres

En mis viajes  de provincia,  tuve la dicha de conocer muchos Luis Guerrero, Vicente,  Francisco,  José,  y otros tantos de los que nunca supe el nombre,  no porque no tuviera sino porque nadie lo sabía,  sólo era  y el Chómpiras,  el Chato,  chicharro,  los culimbos y ahí de que ustedes lo llamarán por su nombre propio, no iban a responder  ni siquiera ellos recordaban cuál era su nombre.

  si en 2000 3000 años,  arqueólogos  se encontrarán con un camino perdido y olvidado de estas épocas,  Estoy seguro que allí encontrarán las huellas y los Trozos de la vida dejados por los dueños de las Chivas.  porque cada viaje era la aventura,  sabías Cuando salías y no cuando llegabas,  y disfrutabas cada Aroma, 

Hablando de aromas…  había una palabra…. Una sola palabra que los milenials no van a entender nunca, pero quienes montamos en chiva si. Lo unico que esperabamos era no oir tan temprano esa palabra, y de protno desde el puesto de los musicos, la señora gritaba BOLSA!  El chofer empezaba a pensar en el costo de la lavada de su chiva, el ayudante corria como loco buscando la bolsa, y la gente sabía, sabía… que probable y sería la primera de muchas bolsas que se habrían de pedir.  Entienden porqué hablo de aromas?  Y te bajabas de la chiva en el destino, y si cerrabas los ojos ya en casa  aun sentias los sacudoes de la carretera y claro ese olor a combustible impregnado en la camisa

Tuvimos muchos sueños, en la escuela preguntaban que quieres ser cuando grande. Hoy todos quieren ser, influencers, youtubres, en ese tiempo queriamos ser doctores, curas, pero el gran sueño era ser chofer de chiva o ayudante, porque parecian marineros, con un amor en cada puerto.

 algunos se asustan hoy con la distancia social como yo,  pero soy un tonto hace ya varias décadas que pusimos distancia entre nosotros cada cual en su mundo en un mundo de silicio,  metido en una pantalla que creó una barrera a la vida verdadera.